>>Tradabordo : la página francesa de la literatura en español por Félix Terrones

16 avril 2013
Auteur(e) : 
París, abril 2013



Tradabordo : la página francesa de la literatura en español por Félix Terrones*


Imaginemos un lugar en el que lo más reciente de la literatura hispanoamericana es traducido a otro idioma para que sea descubierto por toda una comunidad de lectores. Un lugar de encuentro no sólo entre escritores y lectores sino también entre los diversos traductores y otros agentes del circuito literario. Un lugar que no se encuentra instalado en ninguna parte sino en todas y al cual se puede tener acceso casi de inmediato. Un lugar, en suma, de creación, recreación, pero sobre todo de descubrimiento de todo un continente literario, el de las literaturas española y latinoamericana. Y bien, ese lugar existe. Se encuentra en la red, ¿dónde más si no ?, y se llama Tradabordo .

Animado desde 2008 por Caroline Lepage, catedrática de literatura latinoamericana en la universidad de Poitiers, Tradabordo tiene en su haber una extensa lista de traducciones de diversos autores españoles y latinoamericanos. No es ninguna casualidad que un proyecto tan ambicioso como Tradabordo sea dirigido por una persona como Caroline Lepage. francesa, especialista de la obra de Gabriel García Márquez, Caroline Lepage se ha confirmado a lo largo de los años como la traductora de mejor proyección cuando se trata del área hispanoamericana. Así, gracias a ella los franceses han podido descubrir a autores como Andrés Trapiello, Alejandro Jodorowsky, Clara Sánchez o Leonardo Padura, por sólo citar a algunos. Resulta difícil imaginar a alguien que traduzca con la misma solvencia las cuitas de un inspector caribeño, marginal y lúcido ; los conflictos de dos jóvenes incestuosos ; los complejos de una jorobada bigotuda. Pero es posible y Caroline Lepage no sólo lo ha efectuado sino que además les ha entregado un sentido y una forma en una lengua distinta (el francés) que permiten hacerlos conocidos por una comunidad de lectores cada vez más interesada en lo que ocurre dentro del ámbito hispanoamericano.


En la línea de traductores “passeurs” como Maurice Molho, Aline Schulman o Albert Bensoussan, por citar nombres que se han convertido en referentes cuando se trata de pensar en traductores franceses, el trabajo de Caroline Lepage es infatigable y múltiple. Pero ella no se contenta con reinterpretar textos de otros idiomas sino que, mediante su actividad, se ve enriquecido el oficio mismo de traductor. ¿De qué otra manera entender el trabajo que realiza en Tradabordo desde hace ya cinco años ? El principio puede parecer sencillo : Caroline Lepage se vale del formato de una bitácora para proponer la traducción de textos al colectivo que trabaja con ella. Después de reunir a los traductores, dos o tres, dependiendo de la extensión y la complejidad del relato, ella postea las oraciones que componen el documento. Desde Francia, México o cualquier otro país, los traductores proponer sus versiones que son evaluadas y comparadas antes de que se opte por la más lograda. Al final, después de haber terminado con esta etapa, los textos son sometidos a una revisión global. Una vez atravesada esta última etapa, se encuentran listos para ser publicados en Internet o en soporte papel. Entre el comienzo y el final de cada una de las traducciones suele pasar bastante tiempo, pero esto no significa que el entusiasmo decaiga. Antes bien, quien visita Tradabordo, advierte de inmediato la fogosidad con la que cada uno de los traductores discute los más pequeños detalles, las dobleces, ambigüedades o sobrentendidos en el idioma de los escritores.

Mediante este método ha sido traducido un número enorme de textos, cuyas extensiones varían considerablemente. Hay que añadir que en Tradabordo no solamente tienen espacio los escritores consagrados por una trayectoria, las editoriales o la crítica sino que también acoge a jóvenes que recién empiezan en las letras y que llegan a la bitácora gracias a la entusiasta iniciativa de cualquiera de los traductores o los autores ya publicados en ella. Por eso, podemos hablar de un proyecto que arriesga en la medida en que entrega esa consagración simbólica que es el ser traducido al francés a autores que en otra situación ni siquiera hubieran podido ver publicadas sus ficciones. Si a esto le sumamos el hecho de que Caroline Lepage haya sabido arreglárselas para trabajar en conjunto con otros actores culturales entonces no podemos más que elogiar la dinámica con la que se lleva el proyecto. Pensemos, por ejemplo, en las inminentes apariciones de las antologías de cuentos peruanos del siglo XXI, promovida por la catedrática Françoise Aubes, por un lado, o la de cuentos latinoamericanos de ciencia ficción, por otro lado. También, el creciente número de microrrelatos, género emergente y de singular éxito en Hispanoamérica, que el equipo de Tradabordo ha tenido a bien adaptar al francés con excelente criterio (han traducido entre otros a promesas y confirmados como Miguel Ángel Torres Vitolas, Manuel Espada y Agustín Martínez Valderrama, entre otros).

Consciente de que la traducción no consiste en la simple transposición de una lengua a otra, el equipo de Tradabordo busca al mismo tiempo detenerse en diversos aspectos culturales como puede serlo el mundo de las editoriales, la opinión de los autores traducidos (a quienes se les entrevista como complemento de la traducción) o el punto de vista de los libreros independientes. Al mismo tiempo, se preocupa por elaborar repertorios léxicos precisos que permiten facilitar la tarea del traductor. De esta manera, los traductores del colectivo han elaborado glosarios de repostería, administración, sistemas de medidas y un largo etcétera. ¿Cómo se traduce “fanega”, “cultivo al tercio”, “crema de almendras” o “uvas pasas de Corinto” al francés ? Sin este trabajo meticuloso, las traducciones del colectivo carecería, tal vez, de esa solidez que les caracteriza y distingue. Para ser un buen traductor no basta con conocer un idioma, hay que saber impregnarse de todo lo que se le relaciona en términos culturales y sociales.

Casi quinientas mil visitas. Una treintena de traductores de todos los géneros y edades. Numerosas entradas diarias. Quien quiera echar un vistazo al trabajo de Tradabordo no tiene más que visitar el blog en Tradabordo. Un blog exclusivamente dedicado a las traducciones de Tradabordo es Lectures d’ailleurs : clic. Les aseguro que no tiene pierde. Lo mismo que a mí me ocurre cada vez que paso por la bitácora, se quedarán largo tiempo descubriendo esta otra forma de creación literaria, múltiple y simultánea, que es la traducción tal y como la ejerce el colectivo dirigido por Caroline Lepage. Tierra liberada en nombre de la literatura escrita en español, los lectores francófonos no tienen más excusas para descubrirla, iniciar el viaje que es cualquier lectura, sobre todo cuando se trata de tan buenas ficciones.

Félix Terrones (Lima, 1980).
Autor de las novelas cortas reunidas en el libro A media luz (PUCP, 2003) y de la novela El silencio de la memoria (Mundo Ajeno, 2008). Doctor en literatura latinoamericana contemporánea por la Université Michel de Montaigne – Bordeaux III por un estudio dedicado a los prostíbulos en la ficción. Preparó la edición Antológica de la obra de Sebastián Salazar Bondy para la Biblioteca Ayacucho de Venezuela. Traductor y articulista en Rebelión.org.

Article tiré du site : http://www.ameriquelatine.msh-paris.fr
Rubrique:  Brèves